185 NUEVOS PROFESIONALES SE GRADÚAN EN O&M EXTENSIÓN LA ROMANA
Rector de la O&M alerta sobre daños a la sociedad del sentido de éxito fácil

LA ROMANA.- El rector de la Universidad Dominicana O&M, José Abinader Corona, aseguró que la sociedad dominicana debe ponerse en alerta frente a un dañino proceso que lleva a individuos e instituciones a descartar principios, creencias y valores desplazándolos por una percepción de éxito fácil y coyuntural que tanto en las personas como en las instituciones y las naciones impide dar respuestas eficientes y sostenibles a las necesidades y problemas de los tiempos modernos.
En este afán por presentar soluciones y resultados rápidos, señala Abinader Corona, los individuos, las empresas, el Estado incurren en la indeseable tendencia de enfocar su esfuerzo en realizaciones insostenibles que crean, sobre bases movedizas, aparentes soluciones a problemas personales, sectoriales o nacionales.
El rector de la O&M se refirió a la importancia de determinar de manera crítica la diferencia entre el logro del éxito y la forma en que se alcanza, al dirigirse a los 185 graduandas y graduandas investidos por la extensión de esa casa de altos estudios en La Romana.
En el acto de graduación participaron Norma Franco Báez, Reynaldo Salcedo, y Miguel Ángel Prestol, vicerrectores Académica, de Recintos y Extensiones y de Evaluación y Extensión; don Mario Chevalier, Inspector General, así como Salvador Ortiz y Altagracia Méndez, coordinador académico y administrativa de la extensión O&M de La Romana.
Los investidos se graduaron en licenciaturas en Administración de Empresas, Contabilidad, Mercadotecnia, Computación y Procesamiento de Datos, Informática, Educación Mención Letras, y Lenguas Modernas Mención Educación Inglés.
El rector Abinader Corona expuso que en la ocasión, la Universidad, los y las graduandas y sus familiares debían celebrar el éxito auténtico, que proviene del cumplimiento, de la dedicación y del esfuerzo, del estudio, del verdadero aprendizaje, del sacrificio personal.
“Porque no se trata sólo de visionar los objetivos logrados sino y sobre todo cómo llegamos a esos objetivos, la importancia no sólo de lo que se hace sino cómo se hace, para lo cual debemos observar dos imperativos: el moral y el socioeconómico, que deben actuar conjuntamente”, puntualizó.
Para ponderar la dimensión de la tendencia al éxito fácil, Abinader Corona se refirió al ejemplo de la Smith Enron Corporation, la empresa más admirada y de más rápido crecimiento en el año 2001 en los Estados Unidos, inclusive muy ponderada en los indicadores a nivel mundial, comprobándose posteriormente que sus logros eran parte de un éxito efímero, porque sus métodos y procedimientos fueron contrarios al imperativo moral que debe estar presente en todo quehacer socialmente responsable.
El rector universitario dijo a las y los graduandos que al incorporarse a la vida profesional deben decidir si aspiran a tener resultados temporales, que se esfumen, o realizaciones que trasciendan, perdurables y consistentes.
Respecto al país argumentó que los políticos y las y los dirigentes de los diferentes ámbitos de la vida dominicana debemos preguntarnos que impacto tendrá mañana lo que estamos haciendo o dejando de hacer hoy.
Debemos preguntarnos, enfatizó, cuál es el costo social y económico de descuidar el medio ambiente, cuál ha sido el costo social, económico y político de la baja inversión en educación durante muchos años en nuestra joven república.
Explicó que no hay un hecho más concluyente de la importancia que debemos dar a los procedimientos a utilizar para la consecución de nuestros objetivos, que la recurrencia de las situaciones y crisis en los problemas nacionales.
Explicó que no hay un hecho más concluyente de la importancia que debemos dar a los procedimientos a utilizar para la consecución de nuestros objetivos, que la recurrencia de las situaciones y crisis en los problemas nacionales.
Dijo a los y las investidas que la percepción y consecución y evaluación del éxito en nuestras vidas, puede ser engañosa, por lo que debemos abocarnos a evaluar los resultados con un sentido crítico.
Podemos inclusive sugerir algunos índices para medir el éxito en el ejercicio de la actividad política: el índice de honorabilidad., el índice de honestidad, el índice de corrupción, el de efectividad en el ejercicio de las funciones, el índice de frustración de la ciudadanía, analizó.
“¿Cuál es la percepción del éxito, ya entrando en las carreras profesionales, de un ingeniero de sistemas, por ejemplo?”, se preguntó, “¿Es la cantidad de sistemas que pueda crear, o más bien la efectividad de esos sistemas, la posibilidad de que esos sistemas funcionen de manera independiente, de que no requieran revisión y asistencia? ¿Se le debe medir por la cantidad de ingresos que pueda percibir ese profesional, o el avance de las empresas que asesora?
“¿Qué tal el ejercicio contable, la percepción, búsqueda y consecución del éxito? ¿Viene dada por la instalación de numerosos sistemas de contabilidad, o por la efectividad que puedan tener esos sistemas en la marcha de las empresas o instituciones y en el funcionamiento de sistemas financieros confiables?"
Sostuvo entonces que para lograr niveles de éxito trascendentes y perdurables hay que relacionar la dimensión individual con una dimensión colectiva, que nos exige responsabilidad en la forma que obramos ante la sociedad, que es la asimilación de esta doble conjunción y el equilibrio con que la administremos en todos los aspectos de nuestras vidas, que señalará la diferencia entre los resultados que podamos obtener.
|
|
|


